Las casas diseñadas por Withney Sander poseen alguna curiosidad relevante, en cierto modo cómica, que encuadra a este arquitecto en una raza con pocos ejemplares pero presente en todas partes y en todas las épocas. Arquitectos que van más allá de la cordura; o, dicho de otro modo, que dan siempre más de lo que de ellos se espera. Es la misma raza de Maynard, por mencionar uno presente en Arquitectura H, o de Rodolfo Livingston, siempre esquivo a las revistas de arquitectura (literal y figuradamente), o del propio Le Corbusier, por no omitir al que todos se imaginan.
Leer +